Dejando que los días sean libres y se complementen con la hermenéutica escritura, con un complaciente pensar que te deja llevar a lo más alto del universo. Con una conexión que sube como la espuma de tu champagne desplegando espumas de felices aromas, esas rutinarias horas que pasan con un parpadear de ojos y vuelves a girar en ese ciclo de vivencias, donde solo tu logras detallar con dedicación cada momento que transitan los libres pensamientos en esos días de labores que rutinariamente ves pasar.
Es así, como cada Ser humano encuentra una línea en la hoja de su vida y despliega en ese punto de partida el principal elemento que va dando con la llave de nuestro laberinto universal. Vamos encontrando las alternativas para hacer un recorrido de conocimientos en cada lugar que se nos hace familiar, donde nos sentimos compenetrados con nuestro Ser. Donde solamente la conciencia te hace captar recuerdos para que tengas tu comparación de cada circunstancia que has logrado vivir, lo envuelvas en un torbellino de ideas nuevas y seas participe de un largometraje de tu propia novela.
Aprendamos a salirnos de Nuestros propios días, dediquémosle los días a nuestro Ser. Que se nutra del Tiempo y se sumerja en el pensamiento del Cosmos, Así lograremos saber quiénes somos y quien nos guía en estos Rutinarios momentos de simples ciclos.
Jesús Elias



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