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jueves, 11 de febrero de 2010

El Mago de Oz y la Caperucita de Colores Infinitos





Caminando un día por el bosque el hechicero va de paso en paso convirtiendo cada Ser que vaga bajo su mundo en alocadas criaturas que sin darse cuenta están en pleno vuelo aquellas que anhelaban volar, otras navegan en las profundidades de aquel mar rojo con un amplio horizonte para admirar, los jefes de cada tribu contemplan la diversidad de especies fantasiosas que en aquel mundo viven y transitan con una mirada que refleja el aura de sus vidas. Su principal transporte es el pensamiento, su fuente de energía es el aire que respiran, la luz de la luna su guía y las nubes sus acompañantes de vuelos.

El mago de Oz les coloca un cristal de cuarzos en sus rostros y las criaturas invitadas a su mundo sonríen al ver aquel hombre un poco más alocado con un lápiz hecho bastón y un sombrero lleno de escarabajos que daban forma a un laberinto. El hechicero los monta en su gran alfombra y les da un recorrido por el universo creado con su magia, dándole una explicación de lo existente. llegando a la última estación del día, el hombre con su bastón en forma de lápiz le saca punta y apunta a cada uno devolviéndoles su estado normal.
Los deja en aquel bosque donde nada mas sus habitantes conocen el día de despeje que su gran amigo les da cada vez que su magia y su largo sombrero transitan en aquel bosque que lo abriga con sus árboles y pernota en sus suaves nubes.

Sentado en aquella roca dejando correr cada gota en el causal del río donde suele meditar y de ordenar sus pensamientos para que cada hechizo tenga un significado único y de gran importancia para todos aquellos seres que aquel humilde hechicero desea incorporar en su magia y su mundo alocado. Por un momento, su mirar se detuvo al oír pasos suaves que daban vida a alegres nardos, margaritas y girasoles que se estiraban con sus largas raíces que llegaban a cubrir y levantar aquella roca preferida por el mago desprendiendo un aroma del jardín de felicidad. Era aquella caperucita de colores infinitos que el se imaginaba en sus sueños, la que con su magia había creado en su mundo y navegaba con su esencia, su pensar y una sonrisa que daban un vuelo a una mayor conexión. Se presento ese día!

Sin dejar pasar y pensar que no todo era magia, el mago de Oz sorprendido porque aquel Ser que en su mundo existía pero que en la realidad estaba logrando ver y caminar dejándole su aroma en el alma. Se acerco a ella y le pregunta ¿ que la trae por el bosque señorita? La caperucita de colores infinitos le dice que esta siguiendo el camino que da hacia el arco iris, el hechicero ríe y la corteja para guiarla y acompañarla al final de sendero que tiene como parada aquel arco iris. El viaje era un poco largo y se prestaba para que conversaran sobre los misterios de la magia y aquellos colores que representan a la caperucita con su jardín de pasos dejados al caminar.

El mago de Oz identificado plenamente con la caperucita de colores infinitos y de un mirar que sin pensarlo lo llevaron a tener en su mundo infinitos seres llenos de una magia muy diferente a la que solía realizar, era una magia que reflejaba plenamente la luz del universo; donde todo era transparente, donde los vuelos eran sin parada alguna, donde se navegaba de un hechizo a otro con tan solo ver la luz que la caperucita llevaba en su caminar y distinguir que no solamente la alfombra, sino que venían en ese vuelo un jardín del dulce aroma de un sentimiento puro y de los pies descalzos de los dos seres que se conectaron sin darse cuenta.

El día pasaba como la sabiduría de la tortuga y con la rapidez de la luz para el mago al ver que llegaba al final del sendero, en sus manos entrego a la bella caperucita de colores infinitos su tan anhelado arco iris.

El mago de Oz ve marchar aquella caperucita con el arco iris en sus manos y danzándole a la luna acompañada por un jardín de pasos que dejo regado en el bosque y en aquel mundo que el hechicero invito a navegar a tan bella damisela. Se despide felizmente por haber navegado en su mundo, por haberla ayudado a encontrar el arco de la vida que fluye de un hermoso día. El mago regresa a su causal lleno de piedras y gotas que se deslizan através de ellas suavizándolas para su meditar, dándole las gracias al universo por permitirle haber conocido a aquella chica que solamente existía en su mundo; que había creado con su magia donde ponía a distinguir entre un día y otro a sus compañeros del bosque, pero que esta vez el universo le regalo un día muy diferente a el, donde se encontraba en una burbuja de magia en magia. Dejándole un gran aprendizaje entre la fantasía y la realidad, donde pudo conocer a aquella caperucita de colores infinitos que estuvo buscando por tan infinito bosque…

PD: Gracias por regalarme tu mirar, por hacerme volar en cada pensamiento que me trae el recordar aquellos pocos pero infinitos días de vuelos donde logre verte, por regalarme tus abrazos, por sentir el rose de tus manos y de ver la luz infinita que te acompaña en tus días.

Para ti

Amiga!


Jesús Elias

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